Un día de nieve en Javalambre

Hellooo our babies, helloooo our honey!

Qué, ¿cómo estáis? ¿Qué tal os va todo? Siendo la primera semana de abril de 2020 el momento en el que escribimos este post, y ante la pandemia mundial por Coronavirus que estamos sufriendo en todo el mundo, suponemos que estaréis en casa. Nosotros también. Son días de un poco de agobio, ahora mismo llevamos 24 días de confinamiento en los que sólo podemos salir a tirar la basura, a hacer la compra e ir a la farmacia. Se han tenido que cancelar varios encargos que teníamos por hacer y se ha aplazado una boda que teníamos ganas de que llegase, por lo que la situación económica es algo más de lo que preocuparnos, pero lo más importante es estar bien de salud, cosa que es así de momento, y que nuestras familias y amigos estén bien también, cosa que también se está cumpliendo. Así que dentro de la gravedad va todo bien. Esperamos que vosotros/as y vuestra gente estéis también lo mejor posible teniendo en cuenta la situación.

Los días se hacen un poco largos e intentamos entreternos como podemos. A las muchas series que vemos de normal hemos añadido otras tantas. Actualmente estamos con la cuarta temporada de «La casa de papel», que de momento está bastante bien, aunque la 1a y 2da temporada nos gustó mucho más que la tercera. Veremos cómo avanza la 4ta.
Además de series Carla está dibujando como casi nunca, de hecho va a casi un dibujo cada dos días (podéis verlos en su instagram: @grisaceos), David está haciendo gimnasia para intentar manterse activo a través de la app ‘Cardio’ (disponible en la Play Store de Android) que está muy bien y la web Darebee, que le recomendó Dani, prometido de Arantxa, quienes se casan en menos de un año y tenemos muchas ganas de que llegue y fotografiarles! David también está jugando a algún juego online con sus amigos de Altea o revisando la web y optimizándola para que los tiempos de carga sean inferiores y podáis disfrutarla más.
Así mismo estamos haciendo varios cursos online, organizando fotos, editando trabajos, probando recetas nuevas, haciendo fotos en casa -de hecho estamos preparando una serie fotográfica muy divertida y que en breves os enseñaremos- e intentando aprovechar este tiempo en el que todo va bastante lento, y en el que tenemos la responsabilidad de contribuir en todo lo que podamos, como puede ser no saliendo de casa. Algo muy simple y que con Internet y todo el entretenimiento online se puede hacer mucho más llevadero.

Sí, nos hemos quedado sin fallas, sin semana santa, sin inicio de la primavera, con varios encargos aplazados y tenemos ganas de salir, pero ahora no es el momento.

Y como la situación es la que es, además de lo que os hemos contado, también estamos aprovechando para actualizar el blog. De hecho estamos preparando una macroguía de boda y hemos contactado con aquellos proveedores a los que sentimos más a fin a nuestra personalidad y filosofía para contaros todo lo que necesitáis saber para organizar vuestra boda y que no sea como la de los vecinos. Es decir, una guía para que sigáis vuestro instinto en base a la información que os daremos, pero que sea vuestra y solo vuestra. Que no tengáis que seguir protocolos aburridos, ni penséis que tenéis que hacer ‘X’ o ‘Y’ porque todo el mundo lo hace. Es vuestro día y se hace lo que os da la real gana.
Como ese post es muuuy largo, y estamos contactando con muchos profesionales, mientras esperamos a que nos respondan a las preguntas que les hemos hecho seguimos con otras cosas. Por ejemplo: este post (que después de una introducción que no tiene mucho que ver por fin vamos a hablar del verdadero motivo de esta entrada: un día de nieve en Javalambre).

Concretamente este día fue el 24 de enero de 2020. Como pareja nunca habíamos visto la nieve juntos, y eso que llevamos saliendo casi 5 años, e incluso antes de conocernos la habíamos visto muy pocas veces, y viendo que se anunciaban nevadas a lo largo de esos días nos pusimos a visitar a diario la web de la estación de Javalambre para ver qué día era el más propicio.

Os vamos enseñando algunas fotos y seguimos un poquito más abajo, que sino hay mucho texto jaja

Como decíamos, teníamos ganas de ver la nieve, y menos mal que lo hicimos antes de que empezara la cuarentena. A ver, de todos modos en marzo ya no es que fuese a quedar mucha, pero también es cierto que ha estado haciendo bastante frío y que quizás algo sí que nevaba. Sea como sea, fuimos a finales de enero y la pudimos ver.

Desde Valencia hasta Javalambre hay aproximadamente una hora y 45 minutos. El camino no tiene mucha pérdida y es todo autovía limitado a 120km/h, aunque a veces baja a 100 si es un tramo peligroso y también hay algún radar que otro por ahí.
Hace un año David se compró la app ‘Radardroid’ ya que estuvo viajando a diario durante 8 meses por toda la Comunidad Valenciana haciendo un reportaje fotográfico para Turisme Comunitat Valenciana. Esta app te avisa de los puntos donde hay un radar fijo y evita las multas fruto de no darse cuenta que el límite de velocidad a variado de forma temporal (como por ejemplo esos tramos que pasan a 100 en lugar de a 120), así que utilizamos esta app en nuestro viaje a Teruel. Especialmente a la vuelta, al ser cuesta abajo, es fácil irse a los 125-130km/h sin darte cuenta.
Ojo: el uso de estas aplicaciones es legal en España. Cosa muy distinta son los detectores de radares, que obviamente eso no es de lo que hablamos.

Antes de salir optamos por comprar alguna cosa para comer allí por si no encontrábamos algo abierto. Sin embargo al llegar al pueblo, viendo que había una cafetería abierta, hicimos una parada para tomar un café calentito y coger energía para caminar por el pueblo.
Lo cierto es que no había mucho que mirar en esta parte del viaje. Alguna callecita empedrada, un parque, y un autobús rojo abandonado muy bonito. Pero lo importante era que el motivo de nuestra visita se cumplía: ¡hay nieve! (¡y mucha!)
A partir de aquí empezamos a subir a la cima y las vistas cada vez son más bonitas.

Unas cuantas fotos más y acabamos de contaros :

Como podréis ver este segundo tramo fotográfico es mucho más bonito. Todo sea dicho, el tiempo nos acompañó un poco más. Al llegar apenas se podía ver unos cuantos metros hacia adelante y de repente, en cuestión de minutos, se despejó todo, aunque volvió a «nublarse» o «neblinarse» de nuevo, pero esos minutos los aprovechamos para hacer unas cuantas fotos.

Los bancos de colores llenos de nieve fueron un punto fuerte, pero es que quedaba tan bonito… Obviamente, tanto que nos gusta el café, tomarnos uno en la cima frente a las pistas de esquí fue una gran idea.
(Nota: ahora que decimos lo de obviamente nos ha venido a la cabeza la película ‘El hoyo’, que hemos visto hace unos días aprovechando la cuarentena. Uno de los protagonistas no deja de decir ‘obvio’ y nos ha recordado a la película. Os la recomendamos, está muy bien).

Carla aprovechó para que le hiciera algunas fotos de postureo, en plan ‘no tengo frío’ (no, que va…), luego en los columpios y acabamos en la mítica estación de tren de la Puebla de Valverde. Que con su color, y rodeada de tanto blanco, es más bonita todavía.

¡Acabamos! Vuelta a casa, que está oscureciendo rápido y nos quedan casi 2 horas de vuelta.

PD: Que quizás a alguien le pueda interesar. La cámara que hemos usado para hacer las fotos es una Fujifilm X-T20 con el objetivo 15-45 3.5-5-6. El objetivo es básico pero en condiciones de luz suficientes no trabaja nada mal. La cámara es realmente pequeña, ligera y cómoda. Como podéis ver tiene una muy buena calidad de imagen, e incluso permite subir el ISO hasta 1600/3200 sin despeinarse.
Acostumbrados a las cámaras más grandes y pesadas llevar esta es una gozada, y nos da la versatilidad y comodidad que estas escapadas y/o momentos inesperados necesitan.

Y vosotros, ¿habéis aprovechado la temporada de nieve para hacerle una visita? ¿teníais algún plan que habéis tenido que cancelar por la cuarentena? ¡Contadnos cositas, que nos aburrimos! Jaja.