#8 Jade y Natsu

«Da igual la locura que sea, lo va a hacer»

Esta entrada es parte de una serie fotográfica que hemos llamado ‘besos, ternura, que derroche de amor, cuáaaaaaanta locura‘ (seeeh, como la canción) en la que contamos la historia acerca de cómo se conoció cada pareja y les fotografiamos con todo el fuegote a tope

Cómo se conocieron

Natsu: – Fue una casualidad, porque realmente ni yo pretendía estar ahí a esa hora ni había pensado que me iba a encontrar a nadie. Era cuando empezamos a las 6 de la mañana que se podía hacer deporte y yo había quedado a las 6 y media con un amigo en el tinglado, ¿qué pasa? Que me dio plantón y yo me fui a dar una vuelta y al volver había alguien patinando (risas)

Jade: – Es que yo llevaba más de un año sin tocar los patines y dije ‘¡Ostras! Pues ahora que ya se puede patinar vámonos a patinar ¿no?’ Y digo yo, ¿dónde me voy, dónde me voy? Pues vamos al puerto. Fui yo sola a eso de las 7 de la mañana y yo dando vueltas y de repente sale un chaval por ahí saltando los bancos y yo ‘¿eso se puede hacer con patines? ¿¿¿eso es posible???’ y yo flipé.

Era superguay, como un superhéroe que estaba volando por todas partes y que hacía cosas raras y que no se podía hacer con el cuerpo y molaba un montón

Jade

Vestía muy guay y yo ‘pero este chico quiéeeeeen es, que no lo he visto nunca’ y yo iba mirando, tenía mucha curiosidad, me sentaba en un banco y miraba, yo funciono mucho aprendiendo mirando y yo estaba ahí captando a ver qué puedo coger. Y este ni puñetero caso, hasta que nos juntamos un par de miradas, eso sí

Natsu: – Yo al principio sí que me llamaba mucho la atención cuando la veía con patines, era como una mosquita, lo comparo con eso porque yo estaba en un lado del tinglado, veías que ella estaba en esa zona dando vueltas. Me iba para el fondo y ella para el fondo, me iba por ahí y ella tal.

Cómo se ven ahora

Jade: – Tiene el puntito justo infantiloide que me da a mí la frescura que necesito y luego tiene el punto justo de… Cómo decirte… Eres muy metículoso y muy concreto. Se da cuenta de las cosas muy rápido, es muy preciso. Eres muy constante, eso me gusta mucho y yo creo que lo que más me mola de ti es cómo tratas a los demás, es lo que más me gusta de ti desde siempre y me ha ido atrapando

Natsu: – Ella es muy constante, al principio era como ‘no, ella fluye y ya está’ luego ves que no, que es muy muy muy muy constante, no es de ‘voy a hacerlo mal y hacerlo por hacerlo’ si no de ‘me gusta lo que has dicho, aunque no lo sepa hacer, lo quiero hacer y vamos a ver cómo lo hago aunque cueste lo que cueste de tiempo, cueste lo que cueste de esfuerzo, pero lo has dicho y lo vamos a hacer’.

Da igual la locura que sea, lo va a hacer. Es una locura de constancia

Natsu