#2 Marina y Will

Es mi amigo, mi novio, mi todo pero antetodo es mi equipo

Esta entrada es parte de una serie fotográfica que hemos llamado ‘besos, ternura, que derroche de amor, cuáaaaaaanta locura‘ (seeeh, como la canción) en la que contamos la historia acerca de cómo se conoció cada pareja y les fotografiamos con todo el fuegote a tope

Lo realmente gracioso es que nosotros ya nos conocíamos en la carrera pero no hablábamos mucho”. “Pasaron tres años desde que dejamos la carrera, tres años que perdimos el contacto y sin hablar”. “En una historia de Instagram, escuché a Marina cantar Creep de Radiohead y le escribí: “jolín, qué bien hecho!!” pero sincero, sin segundas intenciones. Y de ahí hablamos de quedar, lo que se dice siempre”. “Pasó desde entonces un mes y medio hasta que quedamos en una cafetería y fue encontrarme con una persona completamente diferente a la que nos habíamos encontrado en primer lugar”

“Yo me consideraba muy niño, chulito, de fumar petas, estaba en otra etapa de mi vida, creído. Y cuando la conocí me pareció buena chica, pero me parecía empanadísima (risas). Pero siempre con mucho cariño, es muy buena chica, una chica de 10, tiene muy buen fondo, y eso no se lo quita nadie. He encontrado a mi compañera en todos los sentidos, mi mejor amiga, podría estar toda la vida con esta persona y vivir felizmente todos los días con ella, todo ha sido muy cómodo, bases muy sólidas, confianza mutua, lo que nos hace felices es hacer al otro feliz y estos valores los compartimos, sobre ahí hemos construido mucho, queremos crecer, tenemos ambiciones… El amor de mi vida

cuando la conocí me pareció buena chica, pero me parecía empanadísima (risas)

“En la carrera pensaba: qué pavo madre mía, se lo tiene muy creído. Se picaba muy rápido, no tiene paciencia, no podía con él. Le faltaba bajar el voltaje, bajar los humos, estaba muy subidito. Y cuando lo volví a ver no daba crédito de que fuera la misma persona. En él he encontrado a alguien que se puede confiar, me pase algo bueno o algo malo es la primera persona a la que se lo quiero contar, hay mucha base de confianza, para mí Will es mi pareja, mi amigo, mi novio, mi todo pero antetodo es mi equipo, le cuento cualquier cosa: mis miedos, mis sueños, no tengo reparo a desnudarme interiormente ante él, no tengo miedo a mostrarme, él acepta todo de mí. Lo que más agradezco del mundo es haberme cruzado contigo»